Son venenos químicos o que pueden dañar el cuerpo humano, en su totalidad o en parte. Debe evitarse que penetren en el cuerpo, tragándolos, respirándolos o absorbiéndolos a través de la piel.

La abanico de la gama de tóxicos va desde los que pueden matar en minutos, como los ciánidos, a aquellos que harían daño pero no necesariamente matarían, siempre que la dosis no sea excesiva, como los hidrocarburos clorados. Los tóxicos de la Clase 6.1 pueden estar en forma sólida o líquida. Los gases tóxicos pertenecen a la Clase 2.3.
La toxicidad viene determinada, principalmente, por pruebas con animales vivos.
En general, la Clase 6.1 no debe transportarse con alimentos, aunque hay excepciones.
Clase 6.2 – Sustancias peligrosas
Los productos de la División 6.2 contienen patógenos, es decir, microorganismos que causan enfermedades infecciosas en los humanos o los animales. Se clasifican, según su peligro durante el transporte, en uno de estos cuatro grupos:
Categoría A: Materia infecciosa que se transporta en una forma que, al exponerse a ella, es capaz de causar una incapacidad permanente o una enfermedad mortal o potencialmente mortal para seres humanos o animales, hasta entonces con buena salud. Se asignan al número UN 2814.
Algunos ejemplos:
A las sustancias infecciosas que causan enfermedades solo en animales se les asigna el número UN 2900. Algunos ejemplos:
Materias y objetos peligrosos diversos 08-07-2020
Corrosivos. 08-07-2020
Radioactivos. 08-07-2020
Agentes oxidantes y peróxidos orgánicos 08-07-2020
Solidos inflamables. 08-07-2020
Gases. 08-07-2020